"– ¿Le diste problemas a Nand? – preguntó con humor.
– Un poco, cuando me desperté salió una bola de fuego de mis
ojos y se incendió el dosel.
– ¿Solo eso? – dijo sonando desilusionado.
– No habrás pensando que no iba a reconocer a Nand a pesar
de su nueva forma.
–Hubiese sido una anécdota muy graciosa. – objetó.
– Tú solo estas molesto porque fue él a la primera persona
que vi al despertar. – le reproché."

No hay comentarios.:
Publicar un comentario