"...— De acuerdo, ya que insistes les voy a
mostrar como se hace. – después de esas palabras sentí la presencia de
Céfiro alejarse del lugar, lo que hizo que me inquietara aun más.
— Bóreas no debiste ser tan duro con él, Nand
se lo merecía. – lo reté.
— Aun así no es momento para esas cosas, usted
no dispone de mucho tiempo y cada segundo cuenta. – la presencia de Céfiro
comenzó a retornar y me alivié mucho.
A medida
que se acercaba podía notar algo extraño en él pero no estaba segura de qué
era. Entre el zumbar que provocaban las ráfagas de viento se escuchó un
chillido de ave en el aire, que cada vez se aproximaba más y más hacia
nosotros.
— ¿Eso es un águila? – les pregunté.
— Sí, de
hecho un águila mora para ser exactos. – dijo la voz de Céfiro y sentí que
algo me rozaba la cabeza..."

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